Lo que se precisa: un bote grande de leche
condensada, 10 o 12 galletas María, un queso de burgos o queso crema, un vaso
de leche, 1 huevo y mermelada (de fresa, de arándanos, de naranja, de moras, de
cerezas negras).
Como hacerla: En una ensaladera se desmigan las
galletas y se hace una pasta añadiendo poco a poco leche condensada. En un
recipiente de tartas, de esos que tiene un aro alrededor y un cierre para
ajusta, se unta de mantequilla, y se extiende la masa de galletas que será la
base de la tarta. En otra ensaladera, se mezcla el queso, el vaso de leche, el
huevo y el resto de la leche condensada y se bate. Se vierte en el recipiente se
tapa con papel de aluminio y se mete al
horno previamente caliente por aproximadamente 45 minutos. Se pincha con un
tenedor y si sale limpio es que ya está, si no se espera otro poco. Se deja
enfriar. Entretanto se calienta la mermelada elegida (como medio bote) sin
parar de remover y a fuego muy bajo. Se extiende cuidadosamente la mermelada
sobre la tarta. Se enfría. Cuando se vaya a servir, quitar el aro del
recipiente, y se adorna con algún detallito.